La Iglesia de Santa María da Oliveira se encuentra en el casco histórico de Ribadavia, a escasos metros del recinto amurallado. Antiguamente era conocida como Santa María do Burgo, ya que se levantaba extramuros de la villa medieval. Es la parroquia de Ribadavia que conserva la documentación histórica más antigua, con referencias desde 1164, cuando el rey Fernando II la donó al Monasterio de Oseira.
El templo corresponde al románico de transición, aunque fue reconstruido durante el siglo XIII y posteriormente pasó a depender del Obispado de Tui. De la iglesia primitiva se conserva principalmente la fachada, donde destacan el rosetón románico y la portada con arco ojival, mientras que el resto del edificio pertenece en gran parte a reformas realizadas durante el Renacimiento.
El amplio atrio que rodea la iglesia funcionó como cementerio parroquial hasta la construcción del cementerio municipal en el siglo XIX. En su centro se alza un cruceiro con fuste estriado y capitel compuesto, uno de los elementos más característicos del conjunto. En el interior se conservan imágenes y retablos realizados entre los siglos XVII y XIX, reflejo de la evolución artística del templo a lo largo del tiempo.
En 1773, la iglesia fue declarada por el papa Clemente XIV como el único Lugar de Asilo de Ribadavia, privilegio que mantuvo hasta su abolición en 1822. Su cercanía a la Judería, al Castillo de los Sarmiento y a la Plaza Mayor la convierte en una parada imprescindible para descubrir el patrimonio monumental de la villa.









